Por la mañana salimos en coche hacia el Delta del Mekong. Nos guardaron la maleta en el hotel de Saigón y fuimos al Mekong simplemente con una mochila con ropa para una sola moche.

El viaje es bastante largo, pero con un par de siestas se pasa rápido. Primero montamos en una barca a motor y por los canales visitamos una fábrica de ladrillos y un lugar donde hacían caramelos de coco y te daban un té y unas frutas muy ricas (aquí compramos varias cosas para llevarnos que cuando las probamos en casa estaban malísimas).

Fabrica artesanal de caramelos de coco en Delta del Mekong

Fabrica artesanal de caramelos de coco en Delta del Mekong

Bajamos del barco y fuimos caminando por las calles viendo la forma de vida de la zona. Visitamos un lugar donde hacían esterillas y montamos en una “moto-camioneta” que nos llevó hasta un restaurante para comer, el Hai Ho Family, un restaurante muy amplio al aire libre con un montón de mesas (se nota que lo tienen preparado para excursiones). Comimos un menú que consistía en un crujiente de flor de plátano (muy bueno, parecían aros de cebolla), sopa, arroz, el pescado típico (que comen metiéndolo en rollitos de arroz con verduras y fideos) y algo de fruta de postre. La comida estaba buena, y el sitio era bastante agradable ya que aunque hay muchas mesas, éstas están muy separadas en distintas zonas rodeadas de plantas y es bastante tranquilo (también es cierto que en la época que fuimos había muy poca gente). En total pagamos 470.000 VND (unos 19€) los dos.

Desde allí fuimos caminando de nuevo por la zona hasta llegar al delta y montar en una barca, esta vez de remos.

Canales del delta del Mekong

Paseo en barca de remos por los canales del delta del Mekong

Fuimos dando un relajante paseo por los bonitos y cada vez más estrechos canales. La excursión en general nos gustó bastante, fue muy relajada, y nos encantó no cruzamos con ningún turista (Se agradece no sentirte en un rebaño de «guiris» al que llevan por un caminito acotado, como nos pareció Tam Coc).

Al terminar el paseo en barca montamos de nuevo en el coche de camino a Can Tho. Llegamos por la tarde al hotel Iris, muy nuevo y limpio, pero muy alejado del centro.

Para cenar fuimos al centro y tras ver los lugares que nos recomendó la guía decidimos cenar en Sao Hom. Pedimos unos rollitos muy buenos, patatas fritas (las echábamos de menos…), pescado frito (que resultó ser el mismo pez que comimos a medio día) y de postre helado de mango. Con 3 cervezas fueron 425.000 VND (unos 17€). Por la zona no hay mucho mas que hacer, así que volvimos al hotel a descansar.

 

[Todas las etapas de la ruta y el mapa completo en: https://www.adictosaljetlag.com/index.php/diario-de-vietnam/]