Jueves 13 de Julio de 2017

El vuelo de ida lo hicimos con finnair, saliendo desde Madrid el Miércoles 12 de Julio a las 10:20, haciendo escala de 2 horas en Helsinki y llegando el Jueves 13 a las 8:55 al aeropuerto de Osaka.

El avión de Madrid a Helsinki era bastante normalito. Fueron 4 horas de vuelo sin pantallas de televisión ni nada de comer (sólo nos sirvieron un zumo, agua, café o té) que aprovechamos para leer. Sin embargo el avión de Helsinki a Osaka era muy nuevo, con unas pantallas de televisión que funcionaban muy bien y con bastantes películas en castellano. Una cosa que nos encantó es que el avión tenía unas cámaras situadas en el exterior del avión y que podías ver desde la televisión del asiento.

Eso sí, la comida bastante mala…, tanto la cena como el desayuno muy por debajo de otras aerolíneas que hemos utilizado para viajar a Asia (Qatar, turkish).

 

En lo que desembarcamos y cogemos las maletas son las 10 de la mañana. Nada más salir por la puerta de la recogida de equipaje están los puestos de cambio de moneda. Cambiamos allí 2.000€ a un cambio de 126,74 yenes por euro. El cambio oficial de moneda estaba a unos 129,45 y por ejemplo en la web de global exange el cambio estaba a 117,98, así que el cambio del aeropuerto está bastante bien. Esos 2.000€ nos duraron prácticamente hasta el final del viaje (solamente tuvimos que cambiar al final otros 50€ en una estación para hacer las últimas compras).

Después de cambiar el dinero salimos hacia la zona de las estaciones de tren del aeropuerto, donde están las taquillas de JR y de Nankai. Lo primero que hicimos fue canjear nuestros JRPASS. Con el JRPass tienes «barra libre» de trenes de la compañía JR para viajar prácticamente por todo Japón. Esta compañía tiene muchos tipos de trenes, y puedes acceder a todos ellos (excepto a las líneas rápidas Nozomi y Mizuho) sin necesidad de hacer ningún tipo de reserva, simplemente muestras el pase en los tornos, te sientas donde haya sitio y listo. Pero para los llamados Shinkasen (conocidos fuera de Japón como Tren bala) tienes también incluido en el JRPass la opción de reservar asientos numerados. Como ya teníamos toda la ruta definida, con los horarios y los trenes exactos que necesitábamos (para esto nos vino genial la web de HYPERDIA mientras preparamos el viaje) allí mismo cogimos todos los billetes para los asientos reservados de los Shinkansen.

Justo al lado de las taquillas de JR están las taquillas de Nankai, y allí cogemos el ticket «yokoso» que nos incluye por 1.500¥ el billete de ida desde el aeropuerto a la estación de Namba en el rapid-t y un bono para todo el día de metro en Osaka.

 

Cogemos el rapid-t de las 10:35 y llegamos al hotel Cross Hotel Osaka sobre las 11:20. La habitación no estaba disponible hasta las 14:00 (después nos dimos cuenta de que esto va a ser generalizado en todo Japón) así que fuimos a los baños a cambiarnos la ropa de todo el viaje y dejamos las maletas en la recepción del hotel. El hotel nos gustó bastante, sobre todo por la ubicación, no podría estar mejor situado: en pleno Dotombori. La habitación algo pequeña, pero es lo normal en Japón.

En el hotel habíamos recibido las tarjetas de móvil así que allí mismo las activamos. Para iPhone es necesario conectarse a internet y descargarse un fichero de configuración, así que para activar las tarjetas necesitas estar en un lugar con wifi.

 

Sobre las 12 de la mañana por fin ya estábamos listos para comenzar nuestro viaje. Desde el hotel fuimos andando al mercado Kuromon. La verdad es que era bastante más pequeño de lo que esperábamos y en un pis pas ya lo habíamos recorrido entero (prácticamente es solo una calle). Comimos en el mismo mercado, en una zona que tienen varias tiendecitas de comida alrededor y unas mesas para sentarte en el medio. Pedimos una Cerveza, 500¥, un gambón a la brasa, 1500¥, y una brocheta de anguila, 500¥. Pese a la fantástica pinta que tenía, el gambón estaba bastante soso y un poco seco además de ser tremendamente caro. No teníamos demasiado hambre por el cambio de hora así que con eso fue suficiente como primera introducción a la comida Japonesa. La verdad es que este fue el mercado mas caro de todos los que vimos por Japón, ya que durante el resto el viaje comimos mucho mejor y mucho mas barato.

 

Desde el mercado cogimos el metro con el bono de un día. Es muy cómodo porque metes la tarjeta en los tornos de entrada y de salida y ya está, no tienes que andar canjeando billetes ni nada. Cogimos la línea Tanimachi y llegamos hasta el castillo de Osaka. Por fuera es bonito, aunque durante el resto del viaje vimos castillos mucho mas bonitos, y está rodeado de un parque muy grande aunque algo descuidado. Allí había varios puestos donde podías comprar helados, o incluso takoyakis. Para verlo por dentro hay que pagar 600¥ pero la verdad es que nos decepcionó bastante porque no queda nada del castillo, sino que el interior es un museo que para nuestro gusto no nos pareció demasiado interesante. Las vistas desde lo alto es lo único que merece algo la pena, pero ni punto de comparación con el Umeda Sky Building (que visitamos después) que tiene unas vistas muchísimo más espectaculares de la ciudad.

 

A las 16:10 ya salimos del castillo, comimos tranquilamente un helado para recuperar las fuerzas que parece que se evaporaban con el tremendo calor que hacía y nos ponemos rumbo a Umeda. Desde la estación de metro nos acercamos al Gate Tower Building, un edificio por el que cruza una autovía por el medio. La verdad es que es curioso verlo de cerca si tienes tiempo, pero tampoco es imprescindible acercarse ya que se puede ver desde el mirador del Umeda Sky Building.

Subimos a lo alto del Umeda Sky Building. Cuesta 1.000¥ pero creemos que las vistas merecen la pena. Tiene una cafetería con unos ventanales enormes donde puedes tomar algo sentado en una barra de cristal con vistas a la ciudad (incluso si no tomas nada también puedes sentarte allí). Nosotros pedimos una Cerveza, 500¥, y estuvimos un rato allí descansando y admirando las vistas.

Vistas desde el Umeda Sky Building

Vistas desde el Umeda Sky Building

Bajando del mirador, en la planta sótano del mismo edificio se encuentra Takimikoji, una serie de callejuelas con diminutos restaurantes simulando el antiguo Japón. Ya que estas por allí está bien dar una vuelta por los callejones y verlo para poder imaginarte como eran las calles en aquella época, pero es cierto que sabiendo que es algo artificial pierde todo el encanto. Además, en otras ciudades vimos calles de un estilo similar, pero auténticas.

 

Desde el Umeda Sky Building cogimos de nuevo el metro sobre las 6 de la tarde y nos acercamos a la zona de Shinsekai. La verdad es que se notaba un ambiente bastante extraño, algo retro, con las calles llenas de luces, de carteles y con música al estilo de una zona con un gran ambiente nocturno, pero con los locales vacíos y solo unos pocos turistas por la calle. Creemos que merece la pena verlo, aunque solo sea por ver esas calles llenas de luces y carteles tridimensionales con la torre Tsūtenkaku de fondo.

 

Sobre las 8 volvimos al hotel para ducharnos y salimos a cenar sobre las 8:30. Nada mas salir del hotel nos encontramos con un festival inesperado en el canal que cruza Dotombori. Resulta que era el Namba Yasaka Shrine Summer Festival Funatogyo, una procesión a lo largo del río, desde Hiyoshibashi a Nipponbashi, de unos 20 barcos decorados con farolillos llenos de gente cantando y tocando tambores a lo largo de todo el trayecto.

Namba Yasaka Shrine Summer Festival Funatogyo (Osaka, Japón)

Namba Yasaka Shrine Summer Festival Funatogyo (Osaka, Japón)

Teníamos idea de cenar en el Kanidouraku, un restaurante especializado en platos de cangrejo, pero a esa hora ya tenía colgado el cartel de «finish» así que nos quedamos con las ganas. De todas formas, viendo la carta que tenía fuera parecía bastante caro. Al final comimos en la calle unos takoyakis en el sitio que mas cola tenía (si los locales hacen cola siempre es buena señal 🙂 ), 650¥, una Coca Cola, 200¥, y unas gyozas, 400¥.

Takoyakis en Osaka, Japón

Takoyakis en Osaka

Gyozas callejeras en Osaka, Japón

Gyozas callejeras en Osaka

Tanto los takoyaki como las gyozas estaban buenos, pero no nos parecieron unos platos espectaculares. Osaka es famoso por sus takoyakis, y es verdad que aunque no nos encantaron, fueron los mejores que comimos en todo el viaje.

Después de dar un paseo por Dotombori, sobre las 10:30 nos fuimos al hotel a dormir y caímos rendidos.

 

Nuestras puntuaciones:

Mercado Kuromon
Castillo de Osaka
Gate Tower Building
Umeda Sky Building
Callejón subterraneo Takimikoji
Shinsekai

 


Aquí os dejamos el mapa de Osaka con los sitios que nosotros visitamos, y algún otro que llevábamos anotado pero que al final no vimos

Nuestros favoritos
Imprescindible
Interesante
Prescindible
Muy bueno
Normal
Malo
Lugares/Restaurantes que parecen interesantes pero que no hemos visitado