Viernes 21 de Julio de 2017

Hoy nos toca movernos en bus, así que nos despertamos pronto y desayunamos en el hotel a las 7:00. Habíamos elegido el día anterior el desayuno de tipo japonés y en esta ocasión nos gustó bastante. Además el personal fue súper amable indicándonos como se comía cada plato (para los extranjeros nos es difícil saber qué es cada cosa).

Desayuno japonés del hotel Oyado Koto No Yume

Habíamos cogido los billetes de bus por internet antes de salir de viaje, en la web https://JapanBusOnline.com con la compañía Nohi así que nos dirigimos directamente a la estación de bus (justo al lado de la de tren) y nos montamos en el bus de las 7:50.

Sobre las 8:40 ya estamos en Shirakawa-go (Por cierto, el bus nos deja en la parada que está en la zona derecha del río, no al otro lado del puente como pensábamos). Lo primero que hacemos es guardar los «trastos» en las taquillas para hacer la visita mas cómodos. Hay solamente 9 taquillas grandes (800¥) y 9 medianas (500¥) para poder dejar las maletas aunque en un cartel indicaban otra zona donde poder guardarlas, pero no sabemos si avanzada la mañana habrá problemas de espacio para guardar maletas.

Taquillas en la estación de bus de Shirakawago

Ponemos rumbo al pueblo y la verdad es que es una gozada ir tan temprano porque no hay apenas turistas ni gente por la calle. Lo primero que hacemos es ir hacia el puente y visitamos el museo al aire libre Gassho Zukuri Minkaen. Se trata de un conjunto de casas tradicionales que se encontraban en la región y que se han restaurado y trasladado allí para preservarlas, pero aunque se trate de un poblado artificial nos gustó bastante porque puedes ver diferentes tipos de casas e imaginarte cómo era la vida en la zona. Volvemos otra vez por el puente y damos un paseo por las calles ahora que ya son las 10 de la mañana y han abierto las tiendas (cuando llegamos sobre las 9 justo las estaban abriendo). Después de un paseo visitamos la casa Wada, la más grande del pueblo, y aunque es interesante verla, y sobre todo subir al primer piso desde el que hay unas bonitas vistas de los arrozales, la planta baja la tienen tipo «museo» con objetos en unas vitrinas, por lo que no te imaginas muy bien cómo era la vida allí. La verdad es que nos gustaron más las casas del museo al aire libre.

Cogemos el shuttle hacia el mirador de las 10:40, que en 5 minutos te sube hasta arriba. El bus pasa cada 20 minutos comenzando a las 9:10 hasta las 16:30 el último bus y el precio es de 200¥. Las vistas son impresionantes, definitivamente no te puedes ir de Shirakawa-go sin subir al mirador. Nos gustaron incluso más las vistas que el propio pueblo.

Mirador de Shirakawa-go

Teníamos cogidos los billetes de bus a las 12:20 así que al final nos ha sobrado bastante tiempo… Habíamos planeado comer en el pueblo ya que pasábamos allí unas 3 horas y media, más que de sobra para hacer las visitas, pero no vimos ningún restaurante interesante así que a final cogimos un par de cosas en un combini de camino hacia la parada de bus.


El bus nos deja a las 13:35 en la estación de Kanazawa y allí mismo compramos el pase de bus de un día de la ciudad y nos montamos en el loop bus hacia el hotel. Menos mal que compramos el pase en la estación porque EN EL BUS NO VENDEN LOS PASES (había carteles que lo indicaban dentro del bus). Es una ciudad grande y las distancias son bastante largas, así que lo mejor es moverse en el bus.

Lo primero que hacemos es ir al hotel, Trusty Kanazawa Korinbou, a dejar las mochilas. El hotel nos gustó bastante, está nuevo y limpio, tiene la parada de bus en la puerta, y está cerca de la zona de bares para poder ir caminando a cenar.

Teníamos anotada una pequeña tienda de melonpan con helado muy cerquita del hotel que se llama World’s Second Best Freshly Baked Melon-Pan Ice Cream así que no pudimos resistirnos en pasar por allí. Estaba muy bueno, crujiente y calentito por fuera y helado de vainilla por dentro. La pena es que se derretía enseguida!! así que tuvimos que comerlo a  toda prisa en la puerta de la tienda.

World’s Second Best Freshly Baked Melon-Pan Ice Cream

Desde allí volvemos a coger el bus hasta el castillo (con el calorazo que hacía y aprovechando el pase de un día de bus no queríamos andar ni un minuto de más). Dimos un paseo por la parte exterior del castillo y después visitamos los famosos jardines kenrokuen, según dicen, uno de los tres jardines mas bonitos de Japón. A nosotros nos decepcionaron bastante, quizá en otra época del año, con sakura o con nieve, sean más interesantes, pero en este viaje hemos visto jardines mucho más bonitos.

Volvemos a coger el bus dirección al barrio de geishas Higashi Chaya sobre las 16:00. Allí cogemos unos helados en Kammi Cafe Chayu, uno de yuzu con una especie de galleta de barquillo y otro de frutas del bosque dentro de un pan de dorayaki. El que más nos gustó fue el de yuzu pero ambos estaban buenísimos. En esta zona zona está prohibido caminar mientras comes (no sabemos por qué pero había carteles que lo indicaban) así que lo tomamos en unos bancos dentro de la tienda, y cuando terminamos fuimos a dar un paseo por la calle. Es preciosa, no había demasiada gente, pero es eso, una calle nada más, y está llena de tiendas de recuerdos de estilo boutique.

Entramos en una de las antiguas casas de te que se pueden visitar en esa calle, Kaikaro. Es interesante y tiene un jardín muy pequeño y bastante bonito, aunque es una pena que no tengan demasiadas explicaciones ni siquiera en inglés porque por mucho que puedas ver las salas donde realizaban los banquetes, sin una explicación detallada no llegas a imaginártelo.

De vuelta paramos en la cervecería Oriental Brewing. Tienen cervezas artesanas fabricadas por ellos mismos y nos gustó bastante, pedimos una degustación de 5 vasos y luego otra 😊. También comimos un plato de pollo y unas gyozas y estaba todo muy bueno. La cuenta nos salió por 3.898¥ (unos 30€).

Degustación de cervezas en Oriental Brewing

Plato de gyozas en Oriental Brewing

Desde allí volvimos a pasear por el barrio Higashi Chaya con la esperanza de ver alguna geisha pero no había absolutamente nadie, ni siquiera turistas. De hecho pasamos sobre las16:50 por la tienda de helados y ya estaba cerrada!! Lo vimos todo demasiado turístico, no sé si en este barrio «de geishas» habrá alguna geisha…

Cruzamos al otro lado del río y vimos el otro barrio de geishas, Kazue-machi. Es muy pequeñito pero ya que visitas la zona es interesante cruzar por allí.

Barrio de geishas Higashi Chaya-gai

Fuimos a la parada de buses y cogimos por los pelos el último loopbus que pasaba en el día, a las 18:15!! Llegamos al hotel, y después de descansar un buen rato salimos a cenar sobre las 20:45.

Teníamos ganas de probar un izakaya así que fuimos a Itaru Kourinbo y la chica nos dijo que estaba lleno, así que fuimos al otro restaurante de los mismos dueños, Itaru Honten, y en éste si que tenían una mesa para 2. Nos encantó el sitio, lleno hasta los topes de gente local, y los camareros super amables, nos lo explicaban todo. Pedimos rollitos de anchoa, unos camarones en tempura buenísimos, unas bolas de arrroz , un pescado de temporada que estaba impresionante (y del que luego repetimos), una tempura con camarones y setas muy buena también y varias cervezas. La cuenta salió por unos 10.000¥ (unos 75€), mucho más cara de lo que pensábamos pero la cuenta la subieron los dos pescados, que costaban 3.000¥ cada uno! Eso sí, estaban de muerte. Nos gustó mucho este sitio.

Impresionante pescado en Itaru Honten

 

Nuestras puntuaciones:

Shirakawa-go – Aldea de Shirakawa-go
Shirakawa-go – Museo al aire libre Gassho Zukuri Minkaen
Shirakawa-go – Casa Wada
Shirakawa-go – Mirador
Kanazawa – Castillo de Kanazawa
Kanazawa – Jardines kenrokuen
Kanazawa – Barrio de geishas de Higashi Chaya-gai
Kanazawa – Casa de te Kaikaro
Kanazawa – Barrio de geishas Kazue-machi

Aquí os dejamos dos mapas con todos los sitios que nosotros visitamos en Shirakawa-go y Kanazawa y algún otro que llevábamos anotado pero que al final no vimos

Nuestros favoritos Imprescindible
Interesante
Prescindible
Muy bueno
Normal
Malo
Lugares/Restaurantes que parecen interesantes pero que no hemos visitado